Manuel era un muchacho con cierto encanto, moreno claro, ojos
color avellana, alto, fuerte y una actitud despreocupada, convincente y
encantadora.
Fue una mañana nublada de Junio, de esas que obligan a caminar
pensando en todo y en nada; Victoria iba hacia una librería… cuando por cruzar
la calle sin poner atención, un coche quedó tan cerca de su pierna que quedó
petrificada.
-¿Qué te pasa niña? ¡Mira por donde caminas!
-Estoy viendo por donde camino, pero siempre es
inevitable toparse con idiotas como tú al volante
-¿Idiotas como yo? Si te pasa muy seguido, no creo que
los que manejamos seamos los idiotas entonces, ¿Te encuentras bien?
- Vete al carajo.
-Por cierto… mi nombre es Manuel, ¡niña tonta!
El último grito de Manuel se extinguió ahogado entre el ruido
de los coches que presionaban por llegar a su destino, y la partida de
Victoria, que lo ignoró completamente. Manuel subió a su coche rápidamente y
buscó la sombra de aquella niña grosera y altanera; precisó su sombra entrando
a un puestucho de libros.
Sonó la campanilla que da la bienvenida a todos los clientes.
-¡Venus! Mi hermosa Afrodita, mi personaje de cada
novela, llegas tarde, estaba realmente preocupado.
-Lo siento Ram, me topé con un imbécil… es inevitable
encontrarse con uno todos los días en esta ciudad.
Victoria saludó a Ramsés, un viejo amigo de las letras… lo
conocía desde los 6 años, cuando comenzó a visitar la librería semana tras
semana. Ramsés le enseñó todo lo que sabía de libros, historias y letras,
aunque todo mundo decía que era un “viejo loco” Victoria disfrutaba de su
compañía… Y él la amaba de una forma extraña; estaba enamorado de su ingenio y
capacidad, pero era tan pequeña, todo se podría volver bastante complicado, por
lo tanto, decidió convertirla en su musa en su inspiración…
Mientras Ramsés reflexionaba todo esto, sonó de nuevo la
campana.
-Buenos días Joven, bienvenido, ¿puedo ayudarle en
algo?
-Tal vez usted no, pero esta niña sí… tengo muchas
cosas que decirle aún.
Victoria de espaldas, al escuchar esa voz, levantó la cabeza
sorprendida… no sabía que decir ¿La había seguido a caso? sabía que no podía
darse el lujo de desvariar, así que volteó hacia él.
-¿Qué diablos haces aquí?… a un idiota como tú no creo
que le gusten los libros, es más, ni siquiera creo que sepas leer.
-¡Vaya! Para ser tan pequeña eres bastante altanera
preciosa.
Ramsés observaba sorprendido.
-¿Quién es usted joven? Venus, ¿lo conoces?-Es el idiota que me topé en la calle…
-Mucho gusto, ese
imbécil se llama Manuel
-No me interesa saber tu nombre… ¿A qué viniste?
-Venus, tranquilízate, Manuel con mucha pena le voy a pedir que se
retire del lugar.
-Ramsés… yo me encargo, déjame sola con este tonto.
Ram. Sabía que su Venus, sabía tratar con ese tipo de
personas… así que se retiró con una mueca muy parecida a la que hace un perro
regañado y a la defensiva…
-Así que Venus ¿He? Hasta el nombre tienes extraño
muñeca
- Mi nombre no es de tu incumbencia… así que dime ya
¿Qué diablos quieres?
-
Que pagues por lo que haces caprichosita, ¿Con qué
derecho te crees para insultar a la
gente?-¡De que hablas!, Yo no hice nada, tu ibas a
arrollarme, lo que me dio el derecho de decir unas cuantas verdades…
Trataba de no parecer nerviosa, ocultaba sus manos sudorosas
y trataba de estar erguida y con la cabeza en alto, de darle buen volumen a su
voz y no temblar… pero al mismo tiempo observaba los ojos de Manuel… la
atrapaban… era impresionante ese color.. .su expresión, eran tan…
-¡HEY NIÑA!, ¿Estoy
conversando con la pared acaso?
- Pues de hecho, eres tan
aburrido que creo que ni a la pared le interesa tu conversación… dime
que es lo que quieres y vete
- Bueno, primero que nada yo me voy cuando me venga en gana,
segundo… vengo a que me pidas perdón….
- Jajajaja, pedirte disculpas ¿Yo?, lo siento bastante, pero
creo que vas a tener que esperar eso sentado y aún así te vas a cansar…
- Bueno, en ese caso, ¿qué te parece si lo esperamos
comiendo?... tengo bastante hambre y no te dejaré sin comer después del
tremendo coraje que haz hecho… anda mujersilla… vamos
Victoria se sorprendió al darse cuenta que su respuesta
positiva como sus movimientos a continuación fueron automáticos… no los
meditaba simplemente actuaba como si otra persona controlara su cuerpo, se vio
pensando esto cuando estaba arriba del coche, que hace apenas unas horas estaba
por arrollarla…
- ¿A dónde me llevas?
-¿Ahora Venus tiene miedo?
-No me llames Venus, en ti se escucha nefasto como todo
lo que hablas
-¿Nefasto he? Vaya que eres arrogante y grosera… además,
tienes problemas con la atención definitivamente, vamos a comer ya te lo había
dicho ¿Tienes algún lugar de preferencia?
Victoria no procesaba las palabras que Manuel decía toda
su atención se concentraba en los ojos, tenían algo… no sabía si era un recuerdo,
un presentimiento, un sueño, lo cierto es que no podía dejar de preguntarse
porque le eran tan familiares.
¡Excelente texto!
ResponderBorrarComo el anterior, espero el siguiente con ansias.!
Saludos.
Éxito
y luego que sigue ya me empique con la trama
ResponderBorrarCuando es el siguiente la verdad me atrapo la novela, si comerá con el o no!!
ResponderBorrarEnhorabuena por tan buen trabajo
Tocayita esta excelente lo k escribes me encantó leer estos párrafos desde ahora sere tu fans número uno te deseo muchos éxitos eres una gran escritora y una excelente amiga y sobre todo un see humano increíble k expresa lo k siente
ResponderBorrar¡Muchísimas gracias tocayo por darte el tiempo de leerlo y por tanto elogio! Sabes que se te aprecia muchísimo
Borrar